22 julio 2009

¡Arriba! Un día más


¿Tuviste un día en el que creías que no había salida?

Es fácil despistarse cuando soplan vientos que lo ponen todo fuera del sitio que estas acostumbrado a ver. Es fácil caer en el creer que estas en un agujero sin salida. Y que no habrá nadie quien te pueda ayudar.
Pero siempre hay una salida, cualquier problema que existe trae escrito en su revés la solución, no tengas duda de eso. Si nunca sale nada bien ¿Que harás? Está claro; seguir adelante. Aunque un fuerte viento te distraiga no puedes dudar jamás.

Levantate una vez más, haz de tu dolor tu fuerza. Halla la voluntad que recorre tus venas, por que no estas solo. Esos obstáculos están ahí para hacer de ti algo muy valioso. Dejate morir para poder vivir.

Esfuerzate siempre sin cesar, siempre da de ti lo mejor. Hazlo, por que no queda otra salida.

¿Tienes un sueño? Ve tras el. Por que ese es tu propósito. No importan tus miedos o lo que crees que hay de por medio. Nada te puede detener, tu tienes un sueño, y los sueños son el motor de la vida. Por que tras ellos se esconde el amor.

Pero recuerda algo; no estas solo. Por que solo no llegaras a ningún sitio. Si no puedes compartir, nada tiene sentido. Crece acompañado, crea acompañado, que en tus sueños tus éxitos los logres en compañía.

Haz de ti la cosa más bella que halla existido. Y olvidate ya de esas tonterías del ego.

Cansino resulta ver ego aquí, ver ego allá, ver ego en todos sitios. Ese camino solo lleva a ver ego en todo. Hasta en tu sopa. Asi que dejalo ya.

Fíjate más bien en las virtudes, en lo bello, de bien seguro que andarás más relajado.

Hay un punto que tratar respecto a lo que nos incomoda. Solo nos pueden incomodar las situaciones cuando nos identificamos con ellas. Hacemos de una situación, exterior o medianamente interior, no importa, algo personal. Algo muy personal, y de repente nosotros somos el problema. Y claro, si nosotros somos el problema, lo tenemos muy oscuro.

Lo bueno es que nosotros nunca somos el problema. Podemos participar en mayor o menor medida. Pero en realidad la cosa nunca va contigo ni con nadie. Eso nos hace entender que no hay culpables. Más no significa que no tengamos que hacer nada para enmendar la situación. Pues es nuestro deber; crear armonía allí donde se requiera.

Seamos pacientes. Todo tiene su proceso, su digestión y elaboración. Cojamos la espada de la voluntad para ir allá donde sintamos que este la salida, una y otra, y otra, y otra vez. En ti esta la fuerza, sin duda.

Permite, si es el caso. Que tu mundo se desborone. Por que a veces, eso es lo necesario para poder seguir adelante. Tranquilo, siempre habrá algo que te sustente. Como un recién nacido entra en crisis, por que su mundo se le ha quedado pequeño en el vientre de su madre. De bien seguro que afuera será recibido y acojido. Y un nuevo mundo se abrirá ante el. Algo nuevo por descubrir.