04 julio 2009

Te amo...


¿Y que excusa tendremos que inventarnos hoy para acercarnos? ¿Que conversación coherente vamos a crear para atrevernos a sentirnos mutuamente? ¿Seremos capaces hoy de mirarnos sin sentir la necesidad de llenar ese espacio con palabras?

- Hola ¿Qué Tal?
-Bien, ¿Y tú?
-Bien

¿Cuantas veces hemos repetido estas palabras? Es cómico si lo miras bien. Y si lo miras mejor ¿Qué hay? Un querer acercarte uno al otro. Saber como te sientes en ese momento. Expresar el júbilo que te genera la presencia de un alguien. Es hermoso. Y esta belleza se podría dejar ver más claramente si nos atreviésemos a decir lo que realmente sentimos.

Quiero hacer un llamado, un llamado a la presencia del amor manifestado sin ningún temor. Digamos: Te Quiero, cuando nos sintamos en agrado en presencia de alguien. ¡Que miedo ni que pamplinas! Eso ya tiene que comenzar a ser cosa del pasado.
Así que por favor no te asustes si un día cualquiera te digo Te Quiero.

Tengamos la osadía de ser lo que sentimos, expresar lo pensamos. Tener la suficiente seguridad como para creer en nosotros y en nuestras manifestaciones. Cualquier otra cosa es una mentira.

Seguridad viene de Seguro. Y algo seguro es algo real. Y lo único real es el Ser. Así que solo cuando estamos en estado de plena presencia, cuando Somos, es cuando se expresa la autentica seguridad. Seguridad no es actuar con violencia u orgullo. Seguridad es dejarte salir, y cuando sales de verdad se nota. Tus palabras y tu mirar harán vibrar a quien te escuche. Eso maestría. La pura expresión del amor. Por eso es que un autentico maestro es quien te sabe tocar el corazón.

No hay cosa que nos de más miedo que el ser auténticos. Y no hay cosa más bella que ver a alguien autentico. Estamos destinados a enamorarnos de esa expresión tan real.
Cantemos, cantemos cada día y dejemos salir el verdadero naad, el sonido de tu corazón. Y eso no es nada esotérico, ni hace falta conocer a un gurú escondido en una cueva que esta esperando el momento oportuno para aparecérsenos e instruirnos en los recónditos secretos del universo. El sonido de tu corazón es la expresión de ese sentimiento que impregna cada célula de tu cuerpo. Y bien seguro que está. Podemos aprender a localizarla con facilidad o podemos llegar a desconocer la manera de contactar con ella. Hay trucos. Todos en un momento u otro dejamos salir nuestra ternura. A veces hace falta ver un bebe, a veces hace falta ver a alguien que te guste, enamorarte. Mira lo que sientes, mira lo que cantas. En realidad no le cantas a nadie, ni te enamoras de nadie. Es una necesidad intrínseca del ser humano el poder expresar el amor que llevamos dentro. Obsérvalo y pronto sabrás encontrarlo cuando te apetezca. El segundo paso es tener el valor de expresarlo. Ya luego podrás sentir lo mismo mirando unas hojas de un árbol, las nubes, la voz de la gente... Vivirás enamorado y no serás decepcionado. Por que ya no estas dándole falsas formas al amor.

Escuchemos, por que tu corazón es mi corazón. Y nuestro corazón me importa. Todo lo que ahí ocurra me conmueve, me estremece, me enamora, me hincha, me eleva.

Ya se ve venir, ya lo estamos tocando. Ya esta aquí. Te amo.

03 julio 2009

He aprendido...

pppp
¿Cuantas veces he tenido que callar para poder escuchar mi propia voz? ¿Cuantas veces he tenido que cerrar mis ojos para poder verme mejor? ¿Cuantas veces he tenido que dejar de hacer para poder Ser?

Si nos preguntacen que hemos aprendido en la vida hasta el dia de hoy ¿Qué diriamos?

He aprendido que el amor es lo más valioso, y que nada tiene sentido si no esta impregnado de amor. Que el conocimiento solo sirve para poder expresar ese sentimiento de conexión. Para darle forma.
Por amor me acerco a ti, por amor te escucho, el amor disuelve los velos que nos distancian.

No hablo de un amor romantico y fantasioso. Me refiero a la fuerza sustentadora de vida, al magnetismo que nos mantiene unidos, el batir de la cola de tu perro, la brisa que te refresca, la luz que nos da vida, la profundidad de tu mirada.

Lo unico que todos estamos buscando es un poquito de amor. No hay intereses, malas intenciones o falsedades. Solo hay demanda de amor. ¿Somos capaces de verlo? Vamos por la vida confundidos, despistados, apabullados y a menudo actuamos compulsivamente y egoistamente. Eso es un signo de que tenemos que ser inyectados con una dosis de ternura, vendados con la escucha y recetados con un poco de atención.

No hay nada en nuestra vida que podamos controlar. Ni la más minima situación en este mundo esta o estará bajo tu control. Y menos mal que que asi es. Todo esta en mejores manos. Y ya que tenemos libres las nuestras, cojamosnos sin más motivo que hacerlo. Miremosnos sin más motivos que mirarnos.

Tambien he aprendido a no querer ser mejor, por que eso conlleva a creer que los que me rodean son peores o mejores que yo. Eso crea distancias y yo busco cercania, unión.

He aprendido que escuchar es una buena manera para entrar en el otro. Ver su vida con mis ojos.
Escuchame, pero no me creas. Solo busco que me escuches.


-Si te sientes perdido, con tus ojos no has ver. Hazlo con los de tu Alma y encontrás la calma-

02 julio 2009

Linaje


¡Oh tu! Quien quiera que fueres. Buscador de paz, entendimiento y amor. Tú quien emprendes las más osadas aventuras del Dharma. Buscador donde los hubiese.

¿Cuantas veces te has sentido como un mendigo? Pidiendo, deseando, ansiando. Y ni siquiera sabes con certeza que es lo que vas persiguiendo entre fantasías, letras, pasiones...

Como sedientos crónicos vamos caminando por la vida, intentando saciar nuestra sed. Pero en nuestro andar solo nos encontramos con agua salada. Sí, aquella que cuanto más bebes más sed te da.
Vivimos sintiendo que la vida se nos escurre entre las manos, de aquí a allá con prisa. Diciendo; no tengo tengo tiempo.

Tal vez sea por eso que no vemos que nuestro hogar es una fuente. Y cada vez que sintamos sed, solo tenemos que tomar la llave que nos ha sido dada, y que en sus dientes lleva escrita la palabra silencio. Da igual que sea una llave yogui, budista o nativa. Da igual, todas las llaves sirven para abrir la puerta de tu hogar.
Ahora bien, abrirla es un proceso. Largo o corto no importa. No estamos aquí para analizar la vida. Como tampoco una fresa esta para ser analizada. El análisis desfragmenta, no une.
Y debemos de recordar que el proceso de abrir esa puerta requiere del uso de una sola llave y de nuestra entrega en usarla. Pero esa es otra historia.
La llave sirve para entrar en nuestro hogar y beber de la fuente. Allí también esta nuestro trono y nuestro cetro. Entonces, serás un Raja Yogui. Un yogui Real. Sentirás como el espíritu de la vida fluye por ti y por todo. Verás a Dios en ti y en los demás. En el viento y en el Sol. Te unirás al silencio que subyace a cualquier ruido.

Eso es comprender que si ignoras las excelencias de tu propia casa. No podremos ni vislumbrar las riquezas del mundo.

Conexión con nuestra Alma


El Alma es la fuente divina de la cual podemos beber para satisfacer nuestra sed interior.
La conexión con nuestra Alma, representa la relación con nosotros mismos. Es la sintonización con nuestra esencia.
Se ve en la mirada de nuestros ojos, en la imagen que tenemos de nosotros mismos.
Cuando esta conexión es fuerte, vivimos desde el corazón, y nuestro corazón esta "encima" de la cabeza. Nos sentimos conectados con el Universo, la Naturaleza y con los demás seres. Nos volvemos humildes.
Una conexión débil, nos vuelve poco creativos y nos bloqueamos, intelectualizamos demasiado. Nos sentimos solos, a la deriva y experimentamos una profunda separación con todo.

-extraido de reflexiones yoguicas-

01 julio 2009

¿Hacia donde vamos?




Cada mañana al despertar ¿qué es lo primero que te invade? ¿Que te motiva a levantarte de tu lecho?


Un sabio dijo que tenemos dos tipos de propósitos; el interno y el externo.
El interno siempre es Ser tú, mostrarte de verdad.
El segundo puede variar con el tiempo y la persona, más nunca tiene sentido sino hemos cumplido el primer propósito.

Si observamos atentamente, veremos que siempre hay en nosotros una sensación de carencia e insatisfacción, y que siempre es la misma, invariable, aunque le demos motivos diferentes cada vez. ¿Pero que haremos cuando no nos podamos engañar más? Cuando veamos claramente que la desdicha crece dentro nuestro, y las formas externas poco tienen que ver. ¿Que logrará hacerte mover un dedo?, cuando ya sabes que tras tu acción no vas a lograr darle sentido a tu vida. Seguirás en busca de alguien que te salve, o de un dinero que haga sentir más seguro, o huyendo de un sitio para otro en un intento de huir de ti mismo. De bien seguro que tus fantasías tampoco te serán útiles, como tampoco lo será buscar respuestas en otros. Llegados a este punto solo hay dos salidas; o vives o mueres. Y no valen intermedios, por que no existen.
A esta situación se le ha dado muchos nombres; crisis, la noche oscura del alma, shakti pad. Todas dicen que tras una situación de confrontación contigo mismo, surge algo nuevo en ti. Tal como el ave fénix resurge de sus cenizas, tras ser quemado.
Más no resulta práctico ni es recomendable, pensar y tener la expectativa, que ese estado zombi va a dar lugar a algún tipo bienestar. Eso solo retrasa el proceso real. Y es tu proceso personal. El cual si eres lo suficientemente sincero, te darás cuenta que no sabes como culminara o si lo hará.

¿Entonces que harás cuando ya no queda nada que hacer? la respuesta ya la trae la pregunta. No hagas nada. No hagas nada que de verdad no quieras hacer. No hagas nada que contribuya a tu lucha interna, a tu dolor, a tu engaño. Quizás lo único que nos queda en ese momento es dejarnos sentir. Sincerarnos con nosotros mismos. Y no siempre resulta fácil. Da mucho miedo, soltar tus mascaras ante ti mismo, y que decir ante los demás. Es poder ver que es lo hay de verdad tras nuestro orgullo y nuestras historias absurdas.

¿Te suena todo esto? Bendita sea, entonces algo en ti se esta desboronando. Estas son las tierras del corazón. En las que no valen las fantasías, ni los intentos de perfección. Más no te enaltezcas, por que no es nada. Solo significa que damos más relevancia al sentimiento que a los deseos de gloria.

Hay una bella canción que dice; por la vida vas seguro y decidido, pero menos mal que acabarás perdido. Perderse no es ningún error, a veces es mejor. Te vuelves a buscar, te empiezas a reencontrar.

Esta muerte psicológica y mental, solo puede dar lugar a un renacimiento de tu ser. O mejor dicho, a un redescubrimiento de ti mismo. Donde solo elegimos dar atención a cosas más reales. En donde estamos más en conexión con nuestro sentir, con nuestro aliento. Y esa es una nueva senda. Una nueva manera de vivir. Sin más adornos que lo real, que bien bello es ya.

COMO NO VOY A CANTAR
COMO NO VOY A CANTAR SI TENGO TODO PARA CANTAR
SI TENGO LUNA, SI TENGO SOL, SI TENGO ESTRELLAS, TIERRA Y MAR
COMO NO VOY A REIR
COMO NO VOY A REIR SI TENGO TODO PARA SER FELIZ,
SI TENGO LUNA, SI TENGO SOL, SI TENGO ESTRELLAS, TIERRA Y MAR...