24 septiembre 2009

La ley del amor



No es el amor de otro lo que llena tu corazón y te produce bienestar. Es tu propio amor el que lo hace. Solo el amor que brota de tu interior es el que puede hacer rebozar tu corazón y hacerte sentir pleno. Pero el amor solo puede brotar de tu interior cuando lo das a otro.


No tiene que existir razón alguna para amar. Amar es una sin razón. Las razones son cosa de la mente. Pero el corazón no usa ese lenguaje. Pensar sobre el amor es absurdo. La mente no sabe nada de eso y nunca lo sabrá. No intentes encontrar razones por las cuales amar a otro. O lo sientes o no lo sientes, no hay más.

Tenemos dos opciones, dos maneras de vivir. O bien somos mendigos o bien somos emperadores. O bien puedes ir por la vida mendigando amor, y lamentándote por el vacío que hay en tu corazón. O bien te sientes un rey. Y un rey no es aquel que tiene un titulo. Un rey es aquel que sabe lo mucho que tiene, aunque no siempre lo sepa ver, pero igualmente sabe que esta allí.

Nadie te puede dar amor, el amor que sientes solo puede surgir de ti, pero no es algo que puedas obtener en el exterior.
El amor llama al amor, como un lobo llama a su manada. Cuando brota el amor de tu corazón, este llama al amor de quienes te rodean. Y cuanto más dejas surgir tu amor, más fuerte es ese llamado y más amor escuchará la llamada y saldrá de su escondite para reunirse con el amor de tu corazón.

Hemos estado confundidos largo tiempo. Hemos creído que la vida funciona según las directrices de nuestra mente, que sigue una lógica. Pero la realidad es que en la vida no hay nada lógico. De hecho no hay nadie quien se halla creado una vida a base de la lógica y si por alguna razón existiese ese alguien. Ese simple hecho ya seria algo ilógico.
La lógica no existe, solo ha sido un malentendido. Resultado de la falta de confianza del ser humano en la vida. Ni tan siquiera las matemáticas son lógicas. Quien de verdad sabe matemáticas, bien sabe que hay un punto a partir de cual no se puede determinar nada con certeza, bien sabe de la existencia del caos. Y esto ultimo tampoco existe, solo es una manera de expresar que no hay nada que podamos controlar.

La vida tampoco funciona según las directrices del corazón, la vida funciona según las directrices del espíritu. Lo que pasa es que esto último aún nos resulta demasiado extraño y difícil de entender. Eso es por que no es algo para entender.

Nos han enseñado que si tienes dos monedas y das una, pierdes y te quedas con menos. Y que si la guardas no pierdes nada y lo conservas. Hay algo que en occidente llaman inversión, otros le llaman compartir y otros dar. Parece lo mismo, pero la consciencia que hay detrás hace que sea totalmente distinto, aun que el acto se disfrace con la misma a capa. Quien invierte solo piensa en si mismo y en tener más. Quien comparte, teme a perder por eso solo da un poco. Quien da sabe del amor, ya que sabe que su corazón no es diferente del corazón del otro, y que por tanto el bienestar de su hermano es su bienestar. Y es ese quien más recibirá. Así es como funciona el amor. Es un bien que se incrementa a medida que más das. Totalmente ilógico, pero así es como funciona todo en la vida.

Un día un viejo hombre le pregunto a Dios. – Señor todo poderoso; siempre te venerado y respetado. He ofrecido mi vida a ti. Sin embargo, aunque he conocido el amor también he sufrido mucho. Nunca he llegado a entender por que me llegaste a negar el amor y por que cuando lo tenía no era tanto como me hubiese gustado.
Y Dios le respondió: Eso es por que durante toda tu vida has estado confundido. Has creído que lo que necesitabas es lo que deseabas. Si siempre hubiese sol y nunca lluvia, tu planta nunca hubiese crecido. Son las agitaciones de tu corazón lo que te permitirá crecer.

El amor es un florecimiento interno, algo que brota dentro de ti, y de hecho siempre está. Solo es la inseguridad lo que lo reprime y esconde.
Todo lo que hacen las personas lo hacen con un único fin, y ese fin es tener amor. Y la única queja que tiene todo el mundo es la falta de amor. Y cuando esto sucede siempre culpamos a la persona más cercana.
Quien realmente ama ni vislumbra obtener algo a cambio. Puesto que ya el simple hecho de amar le ha llenado por dentro. Pero el amor es una suave melodía, que no puede ser escuchada si siguen habiendo los estridentes ruidos mentales. El amor sabe del silencio, ese es su hogar y esta anhelando que toquemos a su puerta. La puerta de nuestro corazón.

2 comentarios:

  1. HERMANO MIO !
    TE FELICITO POR EXPLOTAR EL DON QUE DIOS TE A DADO, EL DON DE LA ESCRITURA, ESPERO QUE CON ESTAS PALABRAS LLEGUES AL CORAZON Y MENTE DE MUCHAS PERSONAS, ES LINDO ENCONTRAR UNA EXPRESION DE PAZ Y TRANQUILIDAD COMO LA QUE TRANSMITEN TUS FRACES. TE AMO MUCHO. FELICITACIONES Y SIGUE ADELANTE

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  2. Si toda esa profundidad que plasmas en tus palabras sirve de verdad para lograr la felicidad dejame felicitarte eres un filosofo y un poeta maravilloso, animo sigue asi y no dejes de escribir cosas tan bonitas,y sigue transmitiendo la msma paz fisica como verbal

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